Weimar Hoyos un guía para descubrir nuestro propósito de vida.

Mi nombre es Weimar Yesid Hoyos Salcedo. Soy terapeuta holístico y fusiono la numerología, las energías y la espiritualidad como parte de mi camino de evolución.

Durante más de 47 años utilicé mi segundo nombre, Yesid, pero todo cambió a partir de 2025, cuando decidí darle luz y protagonismo a mi primer nombre, Weimar.

Al analizar mi nombre Weimar, se revela que corresponde al número maestro 33, símbolo de apertura al mundo, servicio y conciencia colectiva. En cambio, mi nombre Yesid representa el número 8, asociado al aprendizaje a través de los miedos, los retos y la búsqueda del equilibrio entre lo espiritual y lo terrenal.

Soy zurdo de nacimiento, pero debido a creencias familiares, mis padres decidieron forzarme a escribir con la mano derecha, aun cuando mi lado dominante siempre fue el izquierdo.

Soy del signo Acuario, lo que me permite observar y analizar la realidad desde una perspectiva diferente. Mi fecha de nacimiento, 7 de febrero de 1978, también tiene un profundo significado numerológico:

Día 7: representa mi esencia —sabiduría y espiritualidad.

Mes 2: simboliza mi karma —aprendizajes relacionados con la dependencia emocional, el miedo al rechazo y la pasividad.

Año 1978, reducido a un solo dígito, vuelve a dar 7: mi talento —conexión espiritual y vocación de guía.

La suma total de mi fecha de nacimiento también da 7: mi sendero de vida —confianza y apertura al mundo.


De esta manera, Weimar está ligado a mi esencia, talento y sendero (número 7), mientras que Yesid se asocia a mi karma (número 2).

Estudié química con la intención de crear algo nuevo, pero por diferentes razones no culminé esa carrera. Posteriormente estudié y me gradué como contador público. Siempre me ha gustado la independencia económica, por eso he sido emprendedor y he tenido mis propios negocios y empresa.

Formé un hogar durante 17 años con una mujer maravillosa, y de esa unión nació mi hija Jessika Alejandra. Hasta los 5 años, mi hija atravesó una enfermedad que implicaba dietas restrictivas, constantes exámenes y medicación farmacéutica. A esa edad, a través de la radiestesia, se le realizó un proceso de equilibrio energético y liberación de emociones atrapadas, lo que generó un cambio total en su salud. Se liberó de las restricciones alimentarias y logró un equilibrio físico, emocional y energético. Hoy, con 11 años, goza de una salud excepcional.

Este evento fue determinante para abrir y fortalecer mi camino espiritual, y para comenzar a darle verdadera luz a mi nombre Weimar.

Durante cinco años me preparé a través de talleres, cursos, simposios, eventos y, sobre todo, de un profundo proceso de autoestudio, lectura y escucha de audios relacionados con la sanación integral, hasta formarme como terapeuta holístico, profundizando en diversas técnicas de sanación.

En 2025, un año numerológico 9, de culminación de ciclos, concluí mi relación de pareja, renuncié a mi empresa y dejé atrás el estilo de vida que llevaba hasta ese momento. Fue entonces cuando inicié conscientemente mi proyecto de vida: Weimar.

En 2026, un año numerológico 1, de apertura de nuevos ciclos, puse en funcionamiento mi página web, comencé a construir mi marca personal y su branding, y empecé a estructurar y fortalecer mis redes sociales. Todo esto con el propósito de dar vida a mi gran proyecto: la Escuela de Enseñanza Akasha, un espacio desde donde busco acompañar, equilibrar y guiar a las personas que así lo deseen en su camino espiritual.